“DONDE MÚSICA HUBIERE, COSA MALA NO EXISTIERE”

El décimo concierto de la Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares se puede resumir en una frase “Donde música Hubiere, cosa mala no existiere” (Don Quijote), una noche perfecta para homenajear el aniversario de los 50 y 400 años de la muerte de B. Samper y de Miguel de Cervantes respectivamente, con las obras Mallorca (Suite Sinfónica) de Samper y Don Quixote Op. 35 de R. Strauss. La OSIB, en este concierto, contó con los solistas Sonia Krasnova y Emmanuel Bleuse, violonchelista y viola solista de la orquesta. Una combinación que Pablo Mielgo consiguió, nuevamente, engranar a la perfección.

Una velada especial, no solo por el aniversario de la muerte del compositor y el escritor, sino que también, por la participación de alumnos de la academia. Un total de 14 alumnos formaron parte de la orquesta. Concretamente, cuatro alumnos de la NRW de Alemania, cinco del Conservatorio Superior Palma de Mallorca y de la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE). Gracias a este proyecto, los más jóvenes pueden ganar experiencia y aprender de los profesores de la orquesta. Una tarea de formación y de trabajo conjunto con las nuevas generaciones de músicos.

La obra de Samper, Mallorca (Suite Sinfónica), fue la obra que inició el concierto. La orquesta interpretó a la perfección el folklore de la isla de Mallorca. Además del tema central de la pieza también se pudo vislumbrar las peculiaridades de los pueblos de Cataluña.

Tras el descanso, la orquesta, junto con los solistas Sonia y Emmanuel consiguieron redondear una noche emotiva con la interpretación de la obra de Strauss, Don Quixote, Op. 35, un gran poema sinfónico. El violonchelo representa El Quijote, mientras que la viola a Sancho Panza. Ambos contaron las 14 historias que viven los personajes, donde se describe la locura de Don Quijote, los molinos, el encuentro con Dulcinea, sus trepidantes batallas y la vuelta a la razón.

En el décimo concierto de temporada de la OSIB se vivieron muchas emociones, tanto para el público por la calidad de músicos sobre el escenario y también para los solistas: Sonia Krasnova y Emmanuel Bleuse. Como ambos afirmaron fue muy emotivo tocar junto a sus compañeros de la OSIB y frente el público Balear.