ALEXEY STADLER, SOLISTA EN EL OCTAVO CONCIERTO DE TEMPORADA DE LA OSIB

El 18 y 19 de febrero la OSIB interpretará en el Auditorio de Palma y de Manacor el octavo concierto de temporada. Una de las obras que se interpretarán será el concierto para violonchelo de A. Dvorak. Para ello, la orquesta contará con el joven solista Alexey Stadler. El violoncelista ruso ha ganado varios premios, entre ellos títulos nacionales de jóvenes talentos (2008, 2009 y 2010). Ha participado como solista en orquestas como Orquesta Mariinsky, San Petersburgo Filarmónica, Orquesta Sinfónica de Tokio, Orquesta della Svizzera Italiana, Orquesta de Cámara de Londres, Checa Radio Symphony Orchestra.

P: Con tan solo 24 años ya es un violonchelista muy reconocido que ha tocado en orquestas de primera fila, una gran logro pero que a la vez conlleva una gran responsabilidad…

R: Desde luego. Para hacer cualquier cosa me lo tomo muy en serio. La responsabilidad es igual para cada ocasión. Cada actuación y cada vez que me pongo delante del público siento la misma responsabilidad.

P: ¿Esta es la primera vez que llega a Mallorca? ¿Cómo ha ido trabajar con la OSIB y Joji Hattori?

R: Ya había venido a Mallorca de vacaciones. España y concretamente Mallorca me encanta. Siempre que vengo aquí siento una inspiración especial y así lo siento en los ensayos. Las cosas van y avanzan muy bien. Hay una gran voluntad por parte de todos. Hattori es un hombre que cuando hablas con él ves que sabe todos los detalles de la pieza. Hay una muy buena conexión. Es fantástico tener para mi primera premiere un director así porque es un concierto tan difícil que cuando no tienes un buen director puede ser muy peligroso.

P: En este caso interpretará el concierto para violoncelo de Dvorak ¿cuál de los tres movimientos es el que más le gusta?

Cuando eres joven tienes en mente la grabación de Rostropovich del primer movimiento que es increíble. A medida que pasa el tiempo te das cuenta de que el segundo y tercer movimiento son tan maravillosos que al final no puedes elegir uno. Es una pieza espectacular gracias a la unión de los tres movimientos.

P: Esta obra se caracteriza por contener detrás de su composición una historia trágica, ¿le llega afectar emocionalmente cuando tiene que interpretar una obra así?

Cuando estudio siempre tengo en cuenta por qué el compositor lo ha escrito de esta forma como por ejemplo, el tercer movimiento el compositor recuerda a su cuñada, pero en el momento que empiezo a tocar no pienso en eso, es una intuición.

P: ¿Cómo se toma las críticas?

El mejor crítico soy yo mismo. Nunca me quedo satisfecho al 100% del concierto que hago. Lo más importante es que el público sienta aquello que quiero transmitir. No me dejo influenciar mucho por las críticas. Tengo grandes amigos violoncelistas y les pido su opinión pero el mejor crítico es uno mismo.

P: De todos los recuerdos con cuál te quedarías?

Me quedo con el recuerdo del quintento de Schubert de un conocido cuarteto que se llama Ebene Quartet.

P: Cuáles son tus referencias en el mundo de la música?

Me quedo con Rostropovich, Shafran, Steven Isserlis, Yo- Yo Ma.