ANDRÉS SALADO: “ES UN GUSTO TRABAJAR CON LA OSIB”

Andrés Salado vuelve a Mallorca para dirigir el próximo título de ópera “El Barbero de Sevilla” de G. Rossini, que se ofrecerá en el Teatro de Principal los días 11, 13 y 15 de mayo. El maestro madrileño es uno de los más prometedores directores de orquesta. Ha dirigido en auditorios y teatros de prestigio como el Auditorio Nacional de Música de Madrid, Palacio de Bellas Artes de México, Teatro Dal Verme de Milán o el KKL Luzern en Suiza.

P: ¿Cómo se siente volver a dirigir a la OSIB? ¿Cómo ha ido el primer contacto con la orquesta? ¿Qué es lo que destacaría?

Me lo pasé tan bien con la orquesta el año pasado… tuve un feeling muy bueno con ellos. Hicimos zarzuela, que muchas veces no se hace con gusto, y supimos limpiar y trabajar de una forma muy bonita. Recuerdo ese periodo de tiempo con muchísimo gusto. Es una orquesta joven, con ganas, muy simpática, agradable, con la que se puede trabajar y que responden rápido y muy bien. Así que estoy muy contento de volver aquí.

P: En este caso vuelve para hacer el Barbero de Sevilla…

Es música perfecta, tiene chispa, alegría, es eléctrica y viene muy bien para trabajar con gente joven. Además de la orquesta, el elenco de voces es también muy joven por lo cual es un honor estar aquí nuevamente.

P: Rossini se caracteriza por ser un compositor que escribe obras de gran dificultad para lo cantantes y orquesta…

Sí, estamos ante un estilo que se llama Bel Canto que cultiva Bellini, Rossini y posteriormente Verdi y Puccini con la ópera verista. Lo complicado reside en la coloratura del canto, en el fraseo virtuoso. No es buscar una línea simple y galante como en el clasicismo, sino todo lo contrario, colorear y permitir un virtuosismo grande a los cantantes.

Para la orquesta es igual de complicado. No hay esa coloratura, pero como les he dicho a los músicos en el ensayo, todos tienen que ir como un reloj suizo. El acompañamiento, el color tiene que estar equilibrado, limpio y expuesto por lo que requiere una técnica perfecta, una gran concentración y un gusto a la hora de tocar.

Rossini compuso esta ópera, de dos horas y cuarenta minutos, en tres semanas. Eso nos habla de su talento y genialidad. Es una ópera cómica de un genio que pretende y consigue hacer disfrutar al público.

P: Andrés Salado es una persona que inició su formación musical con instrumentos como el piano, el violín y la flauta barroca para finalmente decantarse por la percusión y la dirección…

Yo vengo de una familia de músicos, por lo que te facilita mucho el camino. A medida que transcurre el tiempo uno busca su sitio hasta que lo encuentra. Yo, desde un primer momento, no iba con la decisión de ser director, vino de repente. Fue una oportunidad, me gustó, la aproveché y después tienes que tener paciencia, estudio, para dedicarse a esta carrera. Te tiene que gustar mucho la dirección para dedicarte a ello ya que constantemente estás expuesto a hacerlo mal, es la persona con mayor responsabilidad.

P: ¿Próximos objetivos?¿Volver a dirigir la OSIB?

Estaría encantado de volver a esta orquesta. Me encanta, disfruto, puedo hacer música con ellos y encuentro una gran respuesta. Además, es una ciudad excepcional. Mi objetivo es seguir creciendo y estar más a gusto arriba de la tarima.