BENJAMIN SCHMID: “ESTOY MUY CONTENTO DE ESTAR EN ESTA MARAVILLOSA ISLA”

BENJAMIN SCHMID

Excelente, magistral, fabuloso son algunas de las muchas valoraciones que se le atribuyen al violinista vienés Benjamin Schmid. En 1992 ganó el concurso Carl Flesch en Londres. Ha actuado en los principales escenarios del mundo con orquestas de renombre como la Filarmónica de Viena, la Philharmonia Orchestra de Londres, la Filarmónica de San Petersburgo, el Concertgebouw de Amsterdam bajo directores como Christoph von Dohnanyi, David Zinman, Seiji Ozawa o Ingo Metzmacher.

El próximo jueves interpretará, junto con la Orquesta Sinfónica de Baleares, el concierto para violín de E. Korngold. En este entrevista repasaremos su trayectoria y cómo ha sido su primer contacto con la orquesta.

P: El jueves interpretará el concierto de violín de E. Korngold…

Uno de los principales factores es que la virtuosidad de este concierto está al servicio de la música. Es una cosa un poco extraña porque hacía 50 años no se tocaba prácticamente esta obra, sin embargo, lo últimos 15 años está ocurriendo lo contrario. Es una obra post-romántica.

P: La obra está dividida en tres movimientos, ¿cuáles de los tres le gusta más?

El principio del primer movimiento es uno de los temas más interesantes. Cuando lo escuchas una vez ya no lo puedes olvidar. Para un compositor, tener un tema así tan bello ya es un logro.

Mi movimiento preferido es el segundo porque es un tema muy celestial, relacionado con la escuela de Viena, por lo que establezco una conexión. Por último, el tercer movimiento me recuerda a mi emigración a Estados Unidos, una parte muy enloquecida.

P: En este caso será acompañado por la OSIB y por el maestro Willis. ¿Cómo ha sido el primer contacto?

Estoy muy contento de estar en esta isla tan maravillosa, estoy disfrutando mucho. La relación con el maestro es fantástica ya que he trabajado con él media hora antes del ensayo y la verdad es que todo ha ido muy bien. El concierto es muy difícil de acompañar por lo que estoy contento de este primer encuentro. Lo que aprecio generalmente de las orquestas de España es el ritmo interior. Un conjunto de elementos que me hace muy feliz.

P: Las críticas le tildan de que tiene una técnica perfecta, de dar conciertos que se convierten en clases magistrales. ¿Cómo ha sido el camino de Benjamin Schmid hasta llegar a la excelencia?

El violín es uno de los instrumentos solistas más complicados. Cada día intento superarme. Constantemente estoy aprendiendo. Además me apasiona el mundo de la técnica y siempre intento tener contacto con los grandes genios del siglo XIX y XX.

P: Después de tocar en las orquesta más importantes del mundo, grabar alrededor de 40 discos, ¿cuál es la próxima meta de Benjamin Schmid?

Todo aquello que había soñado, mas o menos, lo he conseguido pero siempre intento conseguir o ir un poco más allá. Es importante ser ambicioso.