EL CASTILLO DE BELLVER SONÓ AL RITMO DE BROADWAY

La música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido, frase que enunció el compositor americano Leonard Bernstein. Clasicismo, romanticismo, música francesa es la variedad musical que ha presentado la Sinfónica a lo largo del ciclo Veranos Sinfónicos. En el sexto concierto, la música americana fue la protagonista en una noche que recordó al espectáculo de Broadway.

George Gershwin fue el compositor protagonista de la primera parte. La obra que inició el concierto fue Obertura Cubana. Un poema sinfónico, una danza caribeña que impregnó al público de sus ritmos y compleja partitura. En ella se pudieron apreciar influencias españolas y un pequeño homenaje a Ravel.

Con Rhapsody in blue la sinfónica junto con Michel Camilo, uno de los mejores pianistas del mundo, hicieron vibrar a los asistentes. La obra empezó con el solo espectacular de clarinete al inicio de la obra para dar paso al pianista de Santo Domingo que interpretó de forma magistral la obra de Gershwin. Elementos de música clásica con pinceladas de jazz. Con esta obra, el compositor reunió en ella influencias de su tierra natal, Beverly Hills: tradición popular pianística, música de teatro y blues afroamericanos. Una variedad de emociones y estilos que de forma perfecta supo descifrar el pianista de Santo Domingo junto con una Sinfónica en la línea de todo el año, espectacular.

La segunda parte se compuso por dos obras del compositor E. Bernstein. “Candide” y West Side Story, dos musicales para acabar por todo lo grande, de forma espectacular. Una grandilocuencia gracias a los fantásticos músicos de la Sinfónica, al maravilloso solista y a un director, como es Ángel Gil-Ordóñez,

El sexto concierto de temporada tendrá lugar el 12 de agosto a las 21:30h. En este último concierto de temporada, la Orquesta compartirá escenario con el trompista Radovan Vlatkovic.