Gracias y bienvenida a la nueva temporada de la Sinfónica

Ayer, la Orquesta Sinfónica de las Islas baleares, a las 21:30h, en el Castillo de Bellver, dio las gracias al público que los acompaña en sus actuaciones, con un concierto de cámara extraordinario. Un acontecimiento que no se quiso perder el vicepresidente y consejero de Innovación, Investigación y Turismo, Biel Barceló; la consejera de Transparencia, Cultura y Participación, Ruth Mateu; el director general de Cultura, Jaume Gomila; el alcalde de Palma, José Hila; segundo teniente de alcalde, Antoni Noguera; el regidor de Cultura, Patrimonio, Memoria Histórica y Política Lingüística, Miquel Perelló; líder de Podemos, Alberto Jarabo y numerosas personalidades del mundo empresarial.

La noche empezó con palabras de la consejera de Transparencia, Cultura y Deportes, Ruth Mateu quien destacó la importancia de una orquesta sinfónica de calidad para todo el mundo y a todas las Islas Baleares, y la gerente de la Sinfónica, Mar Rescalvo Pons que puso énfasis en la importancia que tiene el público para la orquesta y el apoyo que la institución recibe en cada una de sus actuaciones. Además Pablo Mielgo, director titular de la Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares, fue el encargado de presentar la próxima temporada que realizará la Sinfónica 2016-2017 destacando la excelencia de los artistas invitados y la variedad del programa.

Después de este preludio, el violinista mallorquín y artista en residencia de la orquesta Francisco Fullana; tres músicos de la Orquesta: Emmanuel Bleuse (violonchelo), Sonia Krasnova (viola) y Juanjo Pardo (clarinete); y el pianista Gabriele Carcano fueran los protagonistas del concierto. El público disfrutó del Trío con piano en Mi mayor de Mozart, un cuarteto de Hindemith para clarinete, violín, violonchelo y piano y el cuarteto en Do menor de Brahms para piano y cuerda.

Un concierto que se caracterizó por el virtuosismo y excelencia de los músicos, donde el público, protagonistas de la noche, disfrutó de una noche mágica en un entorno inmejorable.