LA SINFÓNICA Y GABRIELA MONTERO TIÑEN DE ROMANTICISMO EL CASTILLO DE BELLVER

El concierto para piano de E. Grieg y la Sinfonía número 4 “Italiana” de F. Mendelssohn fueron las obras que ofreció la Sinfónica en el segundo concierto del ciclo “Estius Simfònics”, bajo la dirección del maestro Joji Hattori. En este caso, la orquesta contó con la presencia de la pianista solista Gabriela Montero.
La noche empezó con el concierto para piano del compositor noruego. La pianista venezolana interpretó con gran virtuosismo, belleza, delicadeza y elegancia los dos primeros movimientos (Allegro molto moderato y el Adagio) para que, por último, dar paso un tema de danza popular, alegre y rítmica en el último movimiento (Allegro moderato molto). Una interpretación que no dejó indiferente a nadie por su extrema perfección. Una excelencia a la que contribuyó enormemente cada una de las cuerdas de la orquesta. La pianista venezolana realizó dos bises donde dejó constancia de que la improvisación es otro de sus rasgos excelentes poniendo en pie al público y la orquesta.
Después de ver a una de las mejores pianistas del mundo, la orquesta puso punto y final a la noche con la Sinfonía núm.4 de Mendelssohn, creando una atmósfera romántica dibujando el color de Italia. Con la gran interpretación de la orquesta, se pudo apreciar el carácter alegre y con tintes de procesión religiosa (en los dos primeros movimientos) para que poco a poco llegar al último movimiento con rasgos de danza de un saltarelo romano y una tarantela napolitana. Un final que hizo poner en pie al público con una cantidad prolongada de aplausos.
El próximo sábado, 16 de julio, tendrá lugar el tercer concierto de Estius Simfònics junto con el artista en residencia Julian Rachlin que ofrecerá su versión como director y solista.