MATTHIAS AESCHBACHER: “SE HA CREADO UN FEEDBACK ESPECIAL CON LA OSIB”

El maestro Matthias Aeschbacher es el director del undécimo concierto de temporada de la OSIB. Nacido en Zürich, proviene de una familia de músicos. Comenzó su educación musical con clases de piano con su padre, antes de ingresar en la Academia de Música de Zürich. En 1968 Matthias Aeschbacher fue nombrado director de esa misma ciudad y en 1976 asumió el cargo de director musical general en Lübeck. Desde 1991 ha sido director principal del teatro y orquesta de Essen. Ha hecho apariciones especiales con las orquestas más importantes de Europa, incluyendo la Residentie Orkest de La Haya, la Sinfónica de Bamberg y la Orquesta Sinfónica NDR de Hamburgo.

Con el concierto del jueves 7 de abril de 2016, será la décima vez que dirija a la Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares. Con él comentamos su vuelta a la isla de Mallorca y acerca de la programación del próximo concierto que dirigirá a la OSIB.

P: ¿Cómo ha sido la vuelta a la isla y dirigir a la OSIB?

R: Es mi décimo concierto con la orquesta y la verdad es que tengo una relación especial. Mi primer concierto fue en el año 2002 y desde entonces hay muy buen feeling. Es muy agradable trabajar aquí, donde los músicos responden tan bien. Se ha creado un feedback especial.

P: En el concierto del próximo jueves combina el romanticismo de Tchaikovsky y el romanticismo nacionalista de Sibelius. ¿Una misma corriente pero quizá diferentes formas de interpretarlo?

A pesar de que son, más o menos, de la misma época, son dos mundos totalmente distintos. Por ejemplo, Tchaikovsky tuvo muchos problemas a nivel personal y él intentó trabajar esos problemas a través de la música. Sibelius, a pesar, de tener una situación similar, en este caso, llegas a perder el sentido del compás, ese es su lenguaje propio.

P: ¿Es la primera vez que dirige a Francisco Fullana?

Sí. Es fantástico.

P: Usted es una persona que viene de una familia de músicos. Empezó con el piano para después cambiar a la dirección ¿A qué fue debido ese cambio?

Uno tiene toda la orquesta en el piano. A través del mundo de la ópera he podido hacer co-repeticiones, preparar los cantantes, el coro… y poco a poco pasé de co-repetidor a ser asistente del director. Así me introduje en el mundo de la dirección. Considero que lo aprendes todo con la ópera. Un director de ópera tiene tantas cosas que controlar... Es lo más difícil que hay.

P: ¿De las diez ocasiones que ha dirigido a la OSIB con cuál se queda?

Es muy difícil. En el año 2010 hicimos la novena de Bruckner y fue un concierto muy especial tanto para mi como para la orquesta ya que es una obra que no se suele tocar tanto en España. Interpretar la sinfonía más importante del compositor austriaco es muy difícil. Fue un concierto impresionante.