RITMO, ROMANTICISMO, CORAZÓN Y MÚSICA DE BROADWAY EN EL SEXTO CONCIERTO DE TEMPORADA

OSIB

Un sinfín de emociones fue lo que se vivió ayer por la noche en el sexto concierto de temporada. Unos sentimientos que fueron posible gracias al trabajo de la Orquesta Sinfónica de Baleares y el extraordinario violinista solista Benjamin Schmid. Un conjunto de elementos a los que hay que sumar la perfecta dirección de Alastair Willis.

El concierto empezó con la obra Chairman Dances de J. Adams, un Foxtrot para orquesta inspirado en diversos estilos musicales: pop, jazz, folk, minimalista, clásica y de otras culturas. Antes de llegar al descanso, el público presenció la exquisitez y la técnica perfecta del violinista invitado Benjamin Schmid que interpretó el concierto para violín de E. Korngold.

La obra está considerada de gran dificultad tanto para el solista como para la orquesta. Se inicia con un Moderato, interviniendo desde el principio la parte solista con una melodía. En la Romanza Schmid despliega una sonoridad celestial, que recuerda a la escuela de Viena. Y por último, el Finale, un movimiento trepidante, vertiginoso, el clímax del virtuosismo.

Corazón y música de Broadway fue el broche de oro de un concierto espectacular. Una velada que se caracterizó por música americana “un conjunto de estilos de todo el mundo” como explicó en la entrevista Alastair Willis.