SALOMÉ CAUTIVA EL TEATRO PRINCIPAL

La música es aquello que no puede decirse con palabras pero no puede permanecer en silencio (Víctor Hugo). La Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares, junto con las voces Nicola Beller-Carbone, Peter Svenson, Iris Vermilion, José Manuel Sánchez, Frédérique Sizaret, Bartomeu Bibiloni, Joan Miquel Ribot, Antoni Aragón, Antoni Lliteres, Roger Berenguer, Joan Carles Falcó, Josep Miquel Ribot, Miguel Sola y Bartomeu Bibiloni, consiguieron transmitir la tensión y el drama de Salomé.

Salomé es la tercera ópera de Richard Strauss y la que le lanzó definitivamente al éxito como compositor. Compuesta por un solo acto que cuenta con una orquestación espectacular y con unas voces de gran potencia para completar una representación magnífica. Se caracteriza por ser el primer éxito poswagneriano definido por los musicólogos. Su sensualidad asfixiante obliga al espectador a centrar su atención en la evolución del personaje central. Un poema sinfónico con cantantes, el expresionismo elevado a la máxima potencia.

La orquesta, bajo la dirección de Guillermo García Calvo, consiguió transmitir el dramatismo de forma perfecta iluminando las personalidades de los personajes y creando una atmósfera idónea para cada momento. En esta ópera, el conjunto instrumental no realiza el papel de acompañamiento sino como conductor de la historia.
Además de a OSIB, el público pudo disfrutar de la gran calidad de cada uno de los cantantes redondeando dos noches perfectas. De esta forma, los artistas consiguieron representar a la perfección la historia de Óscar Wilde que trasladó a la ópera Richard Strauss. Temas bíblicos, eróticos y dramáticos.

Tras estas dos funciones de ópera, la OSIB ya se pone en marcha para preparar el décimo concierto de temporada que contarán con los solistas Emmanuel Bleuse (Violonchelo solista OSIB), Sonia Krasnova (Viola solista de la OSIB) y alumnos de la Academia de la Sinfónica bajo la dirección del maestro titular Pablo Mielgo.