UNA SEMANA MAHLERVILLOSA

Los profesores de la Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares, junto con alumnos de la Academia de la Sinfónica, volvieron a llenar l’Aljub de Es Baluard. Concierto matinal para darle un toque de armonía a un domingo especial.

Ayer se interpretó la Sinfonía número 4 (versión de cámara) de Mahler, con la participación de la soprano Ana Capetillo, y de esta forma, poner el broche de oro a la Semana Mahler. Con esta obra, los asistentes pudieron apreciar una pieza cercana, lejos de las composiciones más dramáticas que le preceden y suceden del compositor austriaco.

Las Canciones del Caminante y la Sinfonía número dos y cuatro fueron las obras que se interpretaron durante la Semana Mahler. Tres conciertos que lograron su objetivo: Por una parte, acercar al público de Mallorca la cultura musical de la OSIB, como también potenciar la parte didáctica a través de la Academia de la Sinfónica. Elementos exponenciales que se pudieron apreciar a lo largo de la semana.

La Sinfonía número cuatro de Mahler fue compuesta entre 1899 y 1900. Se trata de una de las obras más cortas del compositor austriaco. Los tres primeros movimientos (Bedächtig, In gemächlicher Bewwgung, Ruhevoll) se caracterizan por ser instrumentales. Ser behaglich fue el último movimiento de la sinfonía, momento lírico que la OSIB contó con la extraordinaria intervención de la soprano mexicana.

El maestro Pablo Mielgo, director titular de la OSIB, se dirigió al público para agradecer su asistencia con tres llenos absolutos (por doble ocasión en Es Baluard y en el Auditórium el pasado jueves), a la colaboración de la dirección de Es Baluard y también la participación de los alumnos de la Academia de la Sinfónica.

La Orquesta de las Islas Baleares, de esta forma, despide una semana especial para preparar Il Pagliacci y Cavalleria Rusticana que se representarán los días 7, 10, 12 y 14 de febrero en el Teatro Principal bajo la batuta de Attilio Tomasello.